10 de abril de 2009

El muerto del G-20

Tan atentos hemos estado al juicio de Fujimori que se nos pasó... pero nunca es tarde.

En la última reunión del G-20 se aprobó resucitar al FMI inyectándole 1,000,000,000,000 de dólares.

Caretas definió este hecho como comprar un Mercedes a un chofer ebrio que justo acaba de destrozar un Volkswagen, además, para rematar la metáfora señalan que los miembros del G 20 se comportan como los sabios locos del Parque Jurásico y posibilitan que la crisis se reproduzca depués de una primera falla que terminó con los dinosaurios devorando a todo el mundo.

Otra noticia ha dado la vuelta al mundo. Se informó que un activista fue muerto por la policía de Londres, luego se conoció que el fallecido no era un protestante sino un simple transeunte. Una muestra más de brutalidad policial ante las masas que reclaman sus justos derechos.


El muerto del G 20

Max Seitz

Un video filmado por un empleado de la zona financiera de Londres durante las protestas del G-20 ha desatado una polémica sobre el comportamiento de la policía británica durante las movilizaciones de la semana pasada.

Las imágenes muestran cómo antes de morir Ian Tomlinson, de 47 años, es empujado al suelo por un efectivo policial sin motivo aparente.

Tomlinson se dirigía a su casa tras la jornada de trabajo y no formaba parte de los grupos que protestaban contra el capitalismo y el cambio climático en las inmediaciones del Banco de Inglaterra.

Queremos justicia por el bien de su familia y sus hijos

Paul King, hijastro de la víctima

En el video registrado el miércoles pasado por un gerente de fondos oriundo de Nueva York se observa que, mientras la víctima se aleja de una fila de policías que avanza para cercar a la multitud, uno de los agentes le da un empellón con ambas manos y provoca su pesada caída a la calle.

Minutos después de quejarse de ese embate que juzgó innecesario, Tomlinson sufrió un ataque cardíaco. Los propios policías trataron de salvarle la vida, pero fue en vano.

Ahora los parientes de Tomlinson -al igual que muchos británicos- buscan respuestas. El hijastro de la víctima, Paul King, dijo a la BBC: "Queremos justicia por el bien de la familia de Ian y de sus hijos".

La Comisión Independiente de Quejas de la Policía (IPCC, por sus siglas en inglés) está investigando el caso y adelantó que examinará detenidamente el video obtenido por el diario The Guardian. La ministra británica del Interior, Jacqui Smith, dijo que la indagación debe completarse lo antes posible para esclarecer la muerte de Tomlinson.

Los liberales demócratas, el segundo partido de oposición, están exigiendo una investigación criminal.

Preguntas

Protestas en Londres durante la cumbre del G-20

Las protestas durante la cumbre del G-20 fueron mayormente pacíficas.

Más allá de los resultados que pueda arrojar cualquier pesquisa, la pregunta que muchos se hacen en el Reino Unido es: ¿por qué un hombre que no parecía tener una actitud de confrontación ni participaba en las protestas y se alejaba del cerco policial fue empujado por un agente? ¿Por qué el agente actuó así?

"En el video queda claro que no hay razón para que la policía se haya comportado de esa manera. Mi padre tenía las manos en los bolsillos y se estaba yendo", dijo King. "Si estaba haciendo algo malo, ¿por qué no lo arrestaron?".

Peter Smyth, jefe de la Federación de la Policía Metropolitana, ensayó una explicación: "En un día como ése, en el que había manifestantes decididos a causar problemas, era inevitable que se produjera determinado grado de confrontación física. A veces cuesta distinguir entre quienes son manifestantes y quienes no lo son".

¿Pero era realmente inevitable?

Encerrados y hambrientos

Por lo que pude ver yo, que con otro productor de BBC Mundo estaba cubriendo las protestas ese día, muy cerca de donde sucedió el incidente con Tomlinson, el clima ciertamente estaba caldeado. Pero es difícil juzgar en qué medida se debía a la actitud de los manifestantes o a la de las fuerzas de seguridad.

Un grupo de anticapitalistas rompió los vidrios de Banco Real de Escocia y chocó con la policía. Hubo varios heridos y detenidos. Pero fueron incidentes aislados en una movilización que fue mayormente pacífica y festiva.

Poco a poco, los agentes -muchos de ellos pertenecientes a la unidad antimotines- nos rodearon a todos los que estábamos allí y nos dejaron sin posibilidad de salir.

Cerco policial durante las manifestaciones

El cerco policial duró varias horas.

Nosotros estábamos filmando. Cuando terminamos nuestra tarea y quisimos volver a la redacción de BBC Mundo, nos encontramos con un muro infranqueable de cascos, chalecos antibala y bastones. Explicamos que éramos periodistas, pero la respuesta fue tan breve como desconcertante: "No". Después vimos que muchos colegas se hallaban en la misma situación que nosotros.

Una policía luego nos explicó que cercar -y encerrar- a los manifestantes era una estrategia utilizada por las fuerzas de seguridad para evitar que los "touts" (la gente "problemática") se escapara de su radar.

Pero, por lo que vimos, muchos que no eran supuestos "touts" fueron perjudicados por este modus operandi. Familias con niños, transeúntes distraídos que quedaron atrapados en el cerco, estudiantes que querían pasar un día diferente y periodistas, entre otros.

A medida que transcurrían las horas, el hambre se hacía sentir. No había dónde comprar comida y la irritación de los manifestantes con la policía crecía. Muchos comenzaron a gritar "Let us out" ("Déjennos salir"), pero el clamor no era escuchado.

Varios jóvenes se arrojaron contra la hilera de policías para dejarles en claro que querían recuperar su derecho a la libre circulación, pero fueron rechazados fácilmente.

Luego de estar varados un tiempo que parecía una eternidad, logramos hablar con un oficial a cargo, que nos dio la venia para salir. Tuvimos suerte, porque el resto de la gente se quedó allí, sitiada.

Había quienes se preguntaban si ese cerco férreo e inquebrantable promovía el desorden en lugar de evitarlo. La policía sostenía que no.

Profecía

Se habló de grupos anarquistas llegando desde diferentes partes de Europa y de jóvenes ocupando edificios en zonas claves de Londres

Y quizás no fue sólo la forma de actuar de la policía ese día lo que pudo haber contribuido al ambiente en el que murió Tomlinson.

En los días previos a la cumbre de mandatarios del G-20, tanto el gobierno como la prensa británica se mostraron sumamente preocupados por el supuesto peligro que representaban las protestas.

Se habló de grupos anarquistas llegando desde diferentes partes de Europa y de jóvenes ocupando edificios en zonas claves de Londres para sembrar el caos. Se entrevistó a agoreros que vaticinaban un desorden sin precedente.

Asimismo, los detalles del operativo de seguridad, que movilizó a decenas de miles de policías y costó varios millones de libras, inundaban los medios de comunicación como un aparente mensaje disuasivo.

En las zonas "sensibles" de Londres incluso se le exigió a los residentes que presentaran su identificación para atravesar las barreras de control colocadas por las fuerzas de seguridad, algo que en un país donde la ley no exige llevar documentos fue considerado como un" abuso de autoridad".

En este sentido, la muerte de Tomlinson parece el trágico desenlace de una profecía autocumplida.

Fuente:

BBC en español

9 de abril de 2009

Primero Fujimori, después Alan

Ocultaron sentencias que absolvieron a Alan García para acusar a Fujimori

Sala archivó acusación de autor mediato, similar a la hecha contra Fujimori

Víctor Alvarado

Dos sentencias penales, consentidas y ejecutoriadas, que exculparon al presidente Alan García, y a los altos mandos militares de su primer gobierno (1985-1990), de los mismos delitos de “homicidio calificado”, “omisión impropia” y “autoría mediata”, entre otros, al igual que las ONG de derechos humanos le atribuyen al ex presidente Alberto Fujimori (1990- 2000), han sido ignoradas en el megajuicio, tanto por los juzgadores de Fujimori como por los fiscales acusadores José Peláez y Avelino Guillén.


Las sentencias judiciales se refieren al caso Accomarca, relacionado con las muertes de 69 campesinos por una patrulla comandada por los tenientes Telmo Hurtado Hurtado y Juan Rivera Rondón, ocurridas el 14 de agosto de 1985; y caso Cayara ocurrido el 14 de agosto y días siguientes de 1988, donde se registraron cerca de 30 pobladores muertos, luego de una respuesta militar a una emboscada terrorista contra la patrulla “Mosca” de la BCS 34 de Pampa Cangallo, que dejó el saldo de cuatro militares muertos y 15 efectivos heridos.

En el curso del megajuicio, que lleva un año y tres meses, solo la defensa de Fujimori lo hizo suyos durante la etapa de alegato, y no fueron hecho antes porque se trataban de documentos inhallables, como si una misteriosa mano los hubiera tenido ocultos para impedir que sean invocados en defensa de la inocencia de Fujimori, hasta que una severa pesquisa dirigida por el congresista Rolando Sousa permitió encontrarlos y presentarlos como prueba de descargo.

Sentencia por Accomarca En el primer caso, la Sala Nacional Antiterrorista, conformada por los vocales Loli Bonilla, Sánchez Espinoza y Cayo Rivera Schreiber, el 08 de setiembre de 2005, resolvió en el Incidente 36- 05- B, la absolución de Alan García, ministro de Defensa, Jorge Flores Torres, presidente del Comando Conjunto de las FF.AA., Enrico Praeli; y jefe de la II Región Militar del Ejército, Sinecio Jarama Dávila, acusados de asesinato y genocidio por omisión impropia y autores mediatos.

La denuncia de la fiscal Cristina Olázabal sustentaba, al igual que la acusación hecha contra Fujimori, que el presidente Alan García estaba en la obligación de impedir los actos de Accomarca, a pesar de saberse que asumió el gobierno el 28 de julio de 1985 y los hechos ocurrieron al mes siguiente, entre el 08 y 14 de agosto de 1985. E igualmente, que García era responsable porque los planes militares eran aprobados en el Sistema de Defensa Nacional, del cual formaba parte, lo cual lo convertía en garante de las operaciones militares. La Sala Antiterrorista desechó el cargo de comisión por omisión impropia respecto a la responsabilidad del superior (Alan García y los generales denunciados) no militar, porque no se cumplió el hecho de que hayan tenido un control efectivo de los subordinados que cometieron el hecho criminal.

Sentencia por Cayara En el segundo caso, la Sala Antiterrorista conformada por los vocales Cavero Nalvarte, Vásquez Vargas y Tapia Cabanin, resolvió en el Incidente 46-05, con fecha 18 de noviembre del 2005 no abrir instrucción al presidente Alan García, jefe de la II Región Militar, general Jaime Salinas Sedó; comandante general del Ejército, Artemio Palomino Toledo, coronel Víctor Andrés Estrada Portocarrero y legisladores: Carlos Enrique Melgar, Ampuero Yarce, Alfredo Santamaría, por los delitos de homicidio y ejecución extrajudicial por omisión impropia, desaparición forzada, encubrimiento real y encubrimiento personal, respectivamente. La fiscalía acusó al presidente García y a los oficiales militares de haber tenido conocimiento de la ejecución del plan “Persecución” y que como garantes no hicieron nada por impedir la ejecución de delitos de lesa humanidad y que demostraron tolerancia con los ejecutores mediatos e inmediatos, que como se puede apreciar son los mismos cargos que le han hecho al presidente Fujimori.

La Sala Penal resolvió, al igual que en el caso Accomarca, que no está probado que el superior militar y no militar hayan ejercido la capacidad de emitir órdenes para la ejecución de las muertes; y que las imputaciones de “deber de mando” para sostener indicio de responsabilidad porque “no es suficiente ostentar el cargo de jefe supremo de las FFAA y policiales para sostener la posición de garante”; y respecto a que tuvieron conocimiento del hecho, la sala determinó que no existe elemento de prueba que confirme, toda vez que se trató de un plan de respuesta o reacción frente a una acción subversiva.

Fuente:

Diario La Razón

También lo intamos a leer el útero:

Hoy Fuji. Mañana: Alan

7 de abril de 2009

Fujimori es culpable

Fujimori culpable ante la Historia

El ex presidente peruano Alberto Fujimori fue condenado ayer a 25 años de prisión por la sala penal especial de la Corte Suprema de Justicia que lo procesó por violaciones a los derechos humanos.

Fujimori, de 70 años, fue declarado culpable de los delitos de homicidio calificado y asesinato con alevosía, lesiones graves y secuestro por las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta, que dejaron 25 muertos en 1991 y 1992, además del secuestro de un periodista y un empresario en 1992.

Ante la decisión, Fujimori interpuso un recurso de nulidad.

El presidente de la sala, César San Martín, explicó que esos delitos constituyen crímenes de Estado y contra la humanidad, y que tuvieron el agravante de trato cruel.

Añadió que Fujimori fue el autor intelectual por el dominio que ejercía de los aparatos de poder organizados, y no sobre los ejecutores inmediatos de los delitos.

¡Sí, lo está!



La condena:



En el fallo del tribunal se explicó que los delitos fueron ejecutados por agentes públicos del Estado, miembros del grupo militar encubierto Colina, y que a las víctimas se les atribuyó una vinculación con la banda armada Sendero Luminoso.

"No existió una voluntad institucional de esclarecimiento sobre los crímenes de violación de los derechos humanos, la respuesta fue lamentable y obstaculizadora, pues fueron al objetivo de negar los hechos y no contribuir a esclarecer los hechos", subrayó la resolución.

El fallo apuntó que fue "tan impresionante el mecanismo encubridor, que se mantuvo firmemente en el tiempo, pero no pudo expresarse ni consolidarse sin el apoyo del jefe de estado".

Fujimori "defendió a ultranza" a su entonces asesor presidencial Vladimiro Montesinos, que era el encargado de todos los organismos de inteligencia del Estado, en todos los niveles de la seguridad pública, agregó la sentencia.

El grupo Colina actuó bajo órdenes de los organismos comandados por Montesinos, quien a su vez rendía cuentas de sus actividades en forma regular a Fujimori, agregó.

Los agentes del Colina recibieron la promesa de que serían amnistiados por Fujimori, tras ser sometidos a la justicia militar por el caso La Cantuta en 1994, como efectivamente sucedió y recuperaron su libertad en 1995, cuando el ex mandatario fue reelegido, añadió el fallo.

La ley de amnistía dictada por Fujimori en 1995 no sólo permitió la liberación de los integrantes de esa agrupación clandestina, autora de 50 asesinatos en 15 meses de actividad, sino que se archivaron todas las denuncias de violaciones a los derechos humanos presentadas hasta entonces, agregó la sentencia.

La hija del ex presidente, Keiko Fujimori, declaró que la condena impuesta a su padre "es una aberración, que destila odio y venganza por todos lados".

Fuentes:

Europa Sur

5 de abril de 2009

Cinco de abril: 17 años del inicio de la dictadura neoliberal de Fujimori

Cinco de abril: 17 años del inicio de la dictadura neoliberal de Fujimori

Por que un pueblo que olvida su historia está condenado a repetir su tragedia una y otra vez.



Y no obstante la última encuesta de la Universidad Católica, la misma que le da el primer lugar en intención de voto a Lourdes Flores Nano, le da a Fujimori un tercio de aprobación entre las masas. Y no nos olvidemos que Keiko, hija del dictador y ex primera dma, fue la congresista más votada en las elecciones del 2006. Y es que, como dijera César Hildebrandt en su columna de La Primera: Detrás del fujimorismo está la capacidad de sumisión y la arrolladora ignorancia que lastiman el alma del Perú.

El martes 07 de abril se conocerá la sentencia de Fujimori por los crimes de lesa humanidad que cometió durante su sangriento régimen.